- Ban ki-moon dibuja un panorama desalentador de la situación en Irán
- 14 November, 2009
-
15 de octubre de 2009
NACIONES UNIDAS. El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró ayer muy crítico con la trayectoria de Irán en materia de derechos humanos. Ban Ki-moon expresó su preocupación ante el uso excesivo de la fuerza tras las últimas elecciones presidenciales, el acoso de los activistas por los derechos de la mujer, las constantes ejecuciones de menores, y la continuada persecución de las minorías, los bahá’ís incluidos.
El informe, de 19 páginas de longitud, elaborado especialmente tras una petición formulada por la Asamblea General de la ONU el pasado diciembre en materia de derechos humanos en Irán, califica de “negativo” el desarrollo de los acontecimientos en el terreno de los derechos civiles y políticos desde 2008.
Este año ha sido testigo de “un aumento de las violaciones de derechos humanos, siendo blanco de las mismas las mujeres, los estudiantes universitarios, los profesores, los trabajadores y otros grupos de activistas, en particular tras las elecciones”, señala el Sr. Ban.
A lo que añade que “miembros de diversos grupos étnicos y minorías sufren acoso, violencia, y en ciertos casos, persecución”, subrayando que “la protección de las minorías, incluidas la comunidad bahá’í, la minoría árabe en Juzestán, la comunidad musulmana sufí nematollahi, la comunidad kurda, la comunidad sunní, la comunidad baluchi y la comunidad azerí” es motivo de “preocupación”.
El informe menciona de forma explícita a siete líderes bahá’ís que fueron arrestados en la primavera de 2008 y que desde entonces han permanecido encarcelados en la prisión de Evin, señalando que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha escrito a Irán “en numerosas ocasiones para expresar su preocupación y solicitar una aclaración sobre la situación de los siete”.
El Sr. Ban también señala que a lo largo del año “continuaron recibiéndose informes acerca de miembros de la comunidad bahá’í que eran sometidos a arrestos arbitrarios, confiscación de posesiones y negación de empleo, de prestaciones del gobierno y de acceso a la educación superior”.
El informe, fechado el 23 de septiembre de 2009 pero publicado ayer, estudia de forma exhaustiva la reacción del gobierno ante las protestas que siguieron a las elecciones. Indica que el Sr. Ban mismo hizo pública una declaración el 22 de junio “en la que expresaba su consternación ante la violencia postelectoral, y en particular ante el uso de la fuerza contra los civiles, que provocó pérdida de vidas y heridos”.
Según el informe, la declaración llamaba a las autoridades a que respetaran los derechos civiles y políticos fundamentales, en particular la libertad de expresión, la libertad de reunión y la libertad de información. También apelaba a que se detuvieran de forma inmediata los arrestos, las amenazas y el uso de la fuerza. Sin embargo, continúa el informe, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní declaraba al día siguiente que rechazaba la declaración del Secretario General.
Al igual que hizo en un informe similar que elaboró el año pasado, el Sr. Ban tomó nota de los informes acerca de las continuadas ejecuciones de menores, del uso de la tortura y de la opresión de los activistas por los derechos de la mujer.
“Aliento al Gobierno de la República Islámica de Irán a que aborde las preocupaciones subrayadas en el informe y a que continúe modificando su legislación nacional, en especial el nuevo código penal y las leyes en materia de responsabilidad penal de los menores, con el fin de garantizar que cumplen con las normas internacionales de derechos humanos y de prevenir las prácticas discriminatorias contra la mujer, las minorías étnicas y religiosas, y otros grupos minoritarios”, señala en la conclusión del informe.Bani Dugal, representante principal de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas, declaró que el informe del Sr. Ban era sumamente bienvenido, y oportuno.
“Aunque el Sr. Ban haya elogiado a Irán por algunos avances, tales como el esfuerzo del gobierno por redistribuir la riqueza y reducir la pobreza, el informe en su conjunto es bastante crítico”, dijo la Sra. Dugal. “También presenta una serie de sugerencias sobre cómo Irán podría construir una respuesta constructiva, tales como abrir el país a las visitas de los observadores de derechos humanos de la ONU. Esperamos genuinamente que Irán preste oído a este llamado”.
“El Sr. Ban dibuja un panorama desalentador de la situación en Irán, señalando claramente que la situación de los derechos humanos ha empeorado desde su informe del año pasado. Abrigamos la esperanza, así pues, de que la Asamblea General de la ONU adopte nuevamente una resolución este año por la que exhorte a Irán a que cumpla con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos”.
Texto íntegro del informe (en inglés)
[Fuente: http://news.bahai.org/story/732]
Artículos relacionados:
