- De Kerman al Fiscal General de Irán
- 23 March, 2009
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El 9 de marzo de 2009, el grupo administrativo de los bahá’ís de Kerman escribió la siguiente carta al Ayatollah Dorri Najafabadi, el fiscal general de Irán, como su último acto antes de disolverse a sí mismo, siguiendo las instrucciones de los presos Yarán. Iran Press Watch se complace de presentar la traducción de esta importante declaración a la atención de sus lectores.
Fecha: 9 de marzo de 2009
A: Ayatolá Dorri Najafabadi, Fiscal General de la República Islámica de Irán
Nos gustaría expresar nuestro asombro ante sus recientes comentarios acerca de la comunidad bahá’í y sus cuerpos administrativos. Los 165 años de historia de la Fe bahá’í atestiguan el hecho de que los bahá’ís, dondequiera que vivan, están completamente dedicados al mejoramiento del mundo, la lealtad a sus gobiernos, el bienestar de sus ciudadanos y la obediencia a las leyes justas y benévolas de su país. Este hecho es especialmente cierto en el caso de Irán y los iraníes, a quienes se contempla con la máxima reverencia y amor. Usted, como otros oficiales de Irán, es totalmente consciente de este hecho y debe saber perfectamente que sus comentarios son inciertos.
Ha acusado al cuerpo de gobierno de la comunidad bahá’í de Irán (el grupo de los Yaran, cuyos miembros han estado encarcelados ya muchos meses), junto con los cuerpos locales de los Khademin que operan bajo su jurisdicción, de espionaje. ¿Acaso las meras palabras son prueba de una afirmación tan asombrosa? ¿Cree usted que la pronunciación pública de tales distorsiones de la realidad y acusaciones son suficientes, cuando ni siquiera se permite a los acusados defenderse? ¿Cree, de verdad, que sus sensatos y sabios compatriotas podrían aceptar tales alegaciones?
¿Cómo puede alguien acusar a los bahá’ís de espionaje cuando siempre se han abstenido, de acuerdo a sus creencias religiosas, del partidismo político; cuando han declarado continuamente que la obediencia a su gobierno es, para ellos, una obligación religiosa; y a pesar de que aman tan fervorosamente al país que no sólo es su hogar, sino el lugar de nacimiento de su amado Bahá’u’lláh?
Estos cuerpos no oficiales han estado simple y llanamente atendiendo a las funciones sociales y a las necesidades personales de los bahá’ís que viven en sus comunidades. Sus acciones han sido siempre plenamente visibles a los oficiales del gobierno y bajo el estrecho escrutinio del ministerio de inteligencia, especialmente desde la década de 1990. En muchas ocasiones, estos oficiales impusieron sus propias normas y regulaciones acerca de los detalles de las funciones de estos cuerpos, las cuales se siguieron siempre que no estuvieran en conflicto con las creencias bahá’ís.
Seguramente tendrá conocimiento de que hace unos años, el Sr. Fallahian, entonces Ministro de Inteligencia de Irán, aseguró a los iraníes públicamente, por todos los medios posibles, que todas las actividades bahá’ís estaban bajo el control y la vigilancia total del gobierno, asegurando que no suponían peligro alguno al régimen.
Durante todos estos años, los representantes de estos cuerpos locales han estado en constante contacto con las oficinas de inteligencia de sus localidades, les han informado de sus funciones y de las actividades de sus comunidades y, en muchos casos, han interactuado con ellos en una atmósfera de amistad y fraternidad.
¿Cómo entonces pueden haberse convertido de repente en agentes extranjeros y espías peligrosos cuyas creencias equivalen a desviaciones del pensamiento y manipulaciones de las ideas con el propósito de engañar¿, ¿y cómo se han declarado ilegales sus cuerpos administrativos? ¿Cree usted que tales comentarios se pueden considerar cualquier cosa que no sea una estratagema política destinada a distorsionar la verdad y a justificar la ola de persecuciones contra la comunidad bahá’í de Irán, especialmente durante los últimos años? ¿Cómo justificará sus acciones ante la presencia de Dios en el día del Juicio Final?
De todos modos, siguiendo las creencias fundamentales bahá’ís, para demostrar su buena voluntad y de acuerdo con el acuerdo del grupo de los Yaran (“Amigos”, el cuerpo informal nacional de coordinación), que están en prisión, el grupo de los Khademin (“Siervos”, los cuerpos informales locales de coordinación) de Kerman anuncia ahora su disolución y declara que, de ahora en adelante, no tiene ninguna responsabilidad sobre la comunidad bahá’í de Kerman.
Sin embargo, tal y como usted ha afirmado, la constitución iraní confiere derechos civiles y libertad de creencia a todos los individuos. Por lo tanto, cada individuo bahá’í, incluidos los miembros de los cuerpos administrativos disueltos, se reservan ahora la obligación de servir a su pueblo, como ciudadanos bahá’ís de Irán, de acuerdo con sus obligaciones y creencias espirituales y guiados por la mayor veracidad y lealtad a su amado país y pueblo.
Que, mediante las confirmaciones de Dios y la buena voluntad del sistema judicial, se desgarren las nubes de los prejuicios, se limpien los corazones de la humanidad y la luz de la verdad y de la justicia brillen sobre la sagrada tierra de Irán.
Miembros del grupo de los Khademin de Kerman,
Jina Javidnia,
Shahram Fallah,
Nima Rajabzadeh
Cc: Ministro de Inteligencia, Sr. Muhseni-Ezheh’i
[Fuente: http://negahedigar1.blogfa.com/post-132.aspx ]
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