- El caso de los cristianos puestos en libertad sigue abierto
- 13 February, 2009
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Nota del editor: El Gobierno de Irán está debatiendo la posibilidad de adoptar una propuesta de código penal que establecería la pena de muerte para los apóstatas. Esto tendrá graves consecuencias, no sólo para los presos bahá’ís, sino también para los cerca de 300.000 cristianos del país.
LOS ÁNGELES, 9 de febrero (Compass Direct News)- Jamal Galishorani y su esposa Nadereh Jamali, conversos del Islam arrestados el 21 de enero, han sido puestos en libertad bajo fianza y su caso ha quedado abierto, aunque todavía no se conocen las acusaciones contra ambos, según una fuente de Compass.
Las autoridades liberaron a Galishorani ayer y los funcionarios de la prisión Evin dejaron en libertad a su esposa la semana pasada. Los cristianos iraníes y las agencias internacionales pro derechos humanos temían que se les pudiera acusar de “apostasía”, o de abandonar el Islam (lo que significa que puede ser condenado a pena de muerte en la República Islámica chií).
Otro cristiano arrestado también en Teherán el 21 de enero, el armenio Hamik Khachikian, ha sido puesto en libertad sin cargos después de una semana.
Los Galishorani y Khachikian son miembros de las Asambleas de la Iglesia de Dios de Teherán, una Iglesia registrada oficialmente, y se les acusaba de haber llevado a cabo estudios de la Bilbia en sus hogares. Los arrestos de los Galishorani y de Khachikian, según nuestras fuentes, forman parte de una ola de hostilidad de Irán hacia los cristianos.
“La presion es continua”, afirma nuestra fuente. “Antes iba y venía cada cierto tiempo”.
Posibles acusaciones de apostasía
Ciertas fuentes han informado a Compass de que Mahmoude Azadeh, cristiano de 55 años que lleva preso en Mahshad desde el pasado agosto, podría enfrentarse a acusaciones de apostasía.
Se le informará de las acusaciones que pesan sobre él más concretamente (lo que podrían incluir formar un grupo cristiano en su domicilio y propagar el Cristianismo) el jueves 12 de febrero durante la vista ante el tribunal de Mahshad.
Azadeh ha estado en prisión desde que el día en que agentes de seguridad asaltaron su iglesia hogareña de Nishapur; otras cinco personas que fueron arrestadas junto con él fueron puestas en libertad poco después. Desde que se encuentra en prisión, Azadeh ha permanecido dos meses en aislamiento penal, según nuestras fuentes.
En junio de 2007, lo arrestaron por primera vez en Nishapur y lo retuvieron durante dos días. Después, se mudó junto con su familia a Isfahan, donde lo arrestaron en septiembre del mismo año, según una de las fuentes.
En 2008 se documentaron 73 arrestos de cristianos en Irán. Una fuente, que trabaja de cerca con las iglesias de Irán, estima que este año habrá más arrestos. También han arrestado a un alto cargo del clero de la Iglesia este año, informa nuestra fuente, y todavía está retenido.
“Como este año hay elecciones, habrá más arrestos”, dice nuestra fuente. “El régimen se impone con miedo y quieren que los cristianos tengan miedo”.
Además de las próximas elecciones en primavera, las exageradas cifras de conversiones que suministran los ministros de otros países, aunque lo hagan con buena intención, podría estar contribuyendo a que el gobierno observe más de cerca de a la Iglesia.
“Un ministro de América afirmó que tan sólo en 2008, 800.000 iraníes se habían vuelto hacia Cristo”, informó nuestra fuente, y añadió que el Gobierno considera a estas conversiones tan numerosas como una verdadera amenaza a su poder y que por ello, está tomando medidas drásticas contra las Iglesias.
Muchos iraníes llevan símbolos zoroastrianos o crucifijos simplemente como acto de rebelión contra el Gobierno. “Ello no significa necesariamente que sean creyentes”, dijo nuestra fuente.
La reciente oleada de arrestos también afecta a los bahá’ís.
Al tiempo que tantos cristianos iraníes están encarcelados o a espera de un juicio, el Gobierno sigue debatiendo la adopción de un código penal que establecería la pena de muerte por apostasía. El Parlamento iraní aprobó el nuevo código penal el pasado septiembre y está pendiente de que el Consejo lo apruebe también.
El Consejo está formado por seis teólogos conservadores nombrados por el Líder Supremo de Irán y por seis juristas nombrados por el Poder Judicial y aprobados por el Parlamento. Antes, las penas de muerte por apostasía sólo se podían decretar por interpretaciones jurídicas de la Sharia (ley islámica).
La legislación propuesta por el Parlamento de Irán establecería la pena de muerte para los apóstatas varones, mientras que a las mujeres se les sentenciaría como mucho a cadena perpetua.
Muchos cristianos iraníes creen que los arrestos de enero señalan el comienzo de las nuevas medidas que se están tomando.
[Fuente: Compass Dierct News: http://compassdirect.org/en/display.php?page=lead&lang=en&length=long&idelement=5803 ]
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