- El mundo reacciona ante el juicio de los siete dirigentes bahá’ís
- 14 January, 2010
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13 de enero de 2009
GINEBRA. La decisión de Irán de comenzar el juicio de los siete dirigentes bahá’ís ayer ha suscitado una dura condena por parte de la comunidad internacional. Entre los que han elevado sus voces en pro de puesta en libertad inmediata y absolución definitiva se encuentra la Premio Nobel Shirin Ebadi:
“Si se hiciese justicia, y si un juez imparcial estudiase los cargos que se les imputan a mis clientes, el único veredicto posible sería el de absolución”, señala la Sra. Ebadi en declaraciones a WashingtonTV, una servicio online de noticias estadounidense.
La Sra. Ebadi, uno de los abogados de los siete, indicó que había leído cuidadosamente la ficha con las acusaciones que pesan contra ellos y dijo no haber encontrado “causa o pruebas que fundamenten los cargos penales que les imputa el fiscal”.
De la misma forma, se oyeron otras voces que expresaban su preocupación ante la falta de equidad que caracteriza el juicio, y que exigían que el proceso fuera público y que se celebrase conforme a los principios internacionales del derecho. Gobiernos y destacadas figuras de la Unión Europea, Estados Unidos, Brasil, India y Canadá han hecho públicas enérgicas declaraciones en las que manifiestan su preocupación.
La declaración de la Unión Europea vio la luz ayer, y se hizo eco de una comunicación anterior en la que llamaba a Irán a que se permitiese la asistencia al juicio a observadores internacionales.
“La UE recuerda que la libertad de pensamiento, conciencia y religión constituye un derecho inalienable que debe garantizarse en toda circunstancia”, afirmaba la declaración. “La UE pide un juicio justo y transparente que respete todas las pautas y obligaciones internacionales…”
En Brasil, Luiz Couto, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara Federal de Diputados, señaló en una carta dirigida al embajador de Irán en Brasil, que parece ser que “el juicio no es transparente ni público”, y que un proceso a puerta cerrada violaría el derecho a una defensa justa y completa.
“Consideramos la libertad de creencia y religión (de musulmanes, cristianos, judíos, budistas y bahá’ís, y de todas las demás manifestaciones religiosas) un derecho humano fundamental para la democracia, tanto en Oriente como en Occidente”, aseguraba el diputado.
El lunes, el Departamento de Estado estadounidense condenó la decisión de Irán de seguir adelante con el juicio.
“Las autoridades han mantenido detenidas a estas personas durante más de veinte meses, sin hacer pública ninguna prueba en su contra y concediéndoles poco acceso a abogados”, Philip J. Crowley, secretario adjunto de la Oficina de Asuntos Público del Departamento de Estado. “Estas personas tienen derecho a un juicio justo”.
En la India, destacadas personalidades llamaron a su gobierno a que tratase la cuestión de la persecución bahá’í con Teherán. “Nuestro país tiene un amplio historial de pluralismo y tolerancia, y debe hablar claro”, señaló el Sr. Cannon.
En Canadá, Lawrence Cannon, Ministro de Asuntos Exteriores, hizo pública el viernes una declaración en la que expresaba su viva preocupación
Cherie Blair, destacada abogada de derechos humanos, en una entrevista concedida hoy a la BBC, llamaba a la liberación de “este grupo de personas que viven una religión que predica la paz y no han hecho nada en absoluto para merecer este juicio”.
En su entrevista con WashintongTV, la Sra. Ebadi, que se encuentra actualmente fuera de Irán, ofreció su visión de lo que sucedió ayer en la Sección 28 del Tribunal Revolucionario, en la que celebró la “primera sesión”.
Dijo que solo dos abogados del Centro de Defensores de los Derechos Humanos, que ella misma fundó, pudieron personarse ante el tribunal, y que a pesar de que se solicitó que la vista fuera pública, se celebró a puerta cerrada.
Las acusaciones que se les imputan fueron reiteradas ayer por los diversos medios de comunicación controlados por el gobierno: espionaje, “actividades de propaganda contra el orden islámico”, establecimiento de una administración ilegal, cooperación con Israel, envío de documentos secretos fuera del país, actuar contra la seguridad del país y “corrupción en la tierra”.
Diane Ala’i, de la Comunidad Internacional Bahá’í, dijo que los siete han negado dichas acusaciones categórica y sistemáticamente. “Podemos estar seguros de que también lo hicieron ayer frente al juez”.
Fuente: BWNS
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