- La Comunidad Internacional Bahá’í lamenta la destrucción del cementerio de Khavaran
- 30 January, 2009
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GINEBRA (BWNS) – La destrucción a principios de mes de un cementerio en Irán utilizado para el entierro colectivo de cientos de personas asesinadas tras la revolución de 1979 constituye una violación atroz de la dignidad humana, ha señalado hoy la Comunidad Internacional Bahá’í. Entre los enterrados en el lugar se encuentran al menos quince bahá’ís.
“La destrucción del cementerio de Khavaran va en contra de la noción de respeto en todas las culturas, incluidos los valores proclamados por el Islam”, señaló Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra.
“Nos unimos a otros grupos pro derechos humanos dentro y fuera de Irán en su condena de este acto vergonzoso, aún un testimonio más de la intolerancia del actual régimen iraní”, señaló la Sra. Ala’i.
Situado al sureste de Teherán, el cementerio de Khavaran fue utilizado como lugar de entierro para cientos de personas que fueron asesinadas en los primeros años de la revolución iraní.

A principios de este mes, un grupo de individuos no identificado demolió mediante bulldozers el área del cementerio conocida como “el cementerio de los infieles”, donde muchas de las personas ejecutadas fueron enterradas.
Según ciertas fuentes, no cabía duda alguna de que el grupo era una delegación del gobierno. También se informó que los funcionarios dijeron al custodio que la parcela iba a ser demolida con el fin de construir espacios verdes o un parque.
Grupos pro derechos humanos fuera y dentro de Irán han protestado contra ello.
El 20 de enero de 2009, Amnistía Internacional llamó a las autoridades iraníes a que “detuvieran inmediatamente la destrucción de cientos de tumbas individuales y anónimas en Kharavan, al sur de Teherán, para garantizar la conservación del lugar y para iniciar un estudio forense, como parte de una investigación independiente e imparcial de las ejecuciones masivas que empezaron en 1988, que debió haberse acometido hace mucho tiempo…”
Otros activistas pro derechos humanos, como la premio Nobel Shirin Ebadi, también han condenado la destrucción del cementerio.
“Hemos sabido recientemente que el cementerio de Kharavan, en el que están enterradas las víctimas de las masacres ilegales de prisioneros políticos en los años 80 y especialmente en 1988, ha sido destruido por algunos funcionarios gubernamentales”, declaró el Centro de los Defensores de los Derechos Humanos en una declaración hecha pública el 25 de enero, según la agencia de noticias France-Presse. “El Centro de los Defensores de los Derechos Humanos condena este alarmante y atroz acto, y señala que todo el mundo, incluidas las autoridades, tienen la obligación de preservar la dignidad de los fallecidos”.
Al menos quince bahá’ís fueron enterrados en el mismo sector del cementerio, todos ellos víctimas a principios de los años 80 de la campaña gubernamental destinada a perseguir sistemáticamente a los bahá’ís iraníes en razón de sus creencias religiosas.
Más concretamente, se sabe que ocho de los miembros del órgano nacional de gobierno asesinados el 27 de diciembre de 1981 también están enterrados allí, junto con seis miembros de la Asamblea Espiritual Bahá’í de Teherán, asesinados el 4 de enero de 1982. Es probable que también haya otros bahá’ís enterrados en el sitio.
Según una bahá’í cuyo marido está enterrado en el lugar, muchas de las tumbas de ese sector del cementerio son anónimas, y sólo fueron designadas mediante indicadores numéricos en serie.
“Lo llamaron el lugar de los “infieles”, dijo la esposa, que en la actualidad reside fuera de Irán. “Todo lo que nos dieron fueron indicadores numéricos, y así supe dónde habían enterrado a mi marido. Pero [en el lugar] no había indicadores, y no se nos permitió identificar de quién era cada tumba.”
[Fuente: Bahá'í World News Service: http://news.bahai.org/story/691]
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