- Los bahá’ís condenan la ausencia de justicia en un juicio celebrado en Irán
- 1 February, 2010
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31 de enero de 2009
(BWNS) Nueva York. La Comunidad Internacional Bahá’í ha emitido una declaración de condena del juicio de dieciséis personas ayer en Irán por tratarse de una “violación de todos los principios, reconocidos internacionalmente, que otorgan derecho a un proceso legal justo”.
La declaración pone de relieve la ausencia de representación legal adecuada de los acusados y el uso de “confesiones” poco fiables en el juicio. Uno de los dieciséis acusados es bahá’í.
“El uso de ‘confesiones’ forzadas y la denegación de representación legal adecuada reflejan el atropello creciente de las autoridades iraníes a los derechos humanos”, señala Bani Dugal, principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU.
Texto íntegro de la declaración:
El juicio –celebrado ayer– de dieciséis personas en Irán, según parece acusadas de participar en las manifestaciones de la Ashura el 27 de diciembre, constituye una violación de todos los principios, reconocidos internacionalmente, que otorgan derecho a un proceso legal justo.
Si bien la Comunidad Internacional Bahá’í no dispone de información al respecto de quince de los acusados en el proceso judicial, ha podido confirmar que una persona, identificada simplemente como “P.F.” en los informes gubernamentales, es bahá’í.
Las farsas judiciales que tuvieron lugar tras las elecciones presidenciales de junio de 2009, durante las que se obligó a los acusados a leer declaraciones en las que se incriminaban a sí mismos, invalidan por completo las “confesiones” hechas tanto dentro como fuera de Irán, tal como la que supuestamente realizó “P.F.” Es bien sabido que semejantes confesiones se obtienen mientras los presos se encuentran bajo presión extrema, a menudo tras ser sometidos a tácticas atroces como privación de comida y sueño, ejecuciones fingidas, amenazas contra sus familias y otras peores. En lugar de asumir responsabilidad por el caos existente en el país, el gobierno iraní organiza semejantes farsas judiciales con el fin de responsabilizar a ciudadanos inocentes y a otros.
Aunque se mantiene que los procesos judiciales son transparentes, ni siquiera las familias de los acusados son notificadas del juicio de sus seres queridos.
Al igual que los otros nueve bahá’ís que fueron arrestados el 3 de enero en Teherán, la persona identificada como P.F. no ha podido contactar con su familia, ha sido privada de acceso a un abogado y no se le ha permitido elegir su propia representación legal. El abogado, nombrado por el gobierno, que actuó en nombre de P.F., se limitó a aceptar la “confesión” de su cliente y a realizar una solicitud de perdón pro-forma.
El gobierno iraní sabe bien que la abstención estricta por parte de sus seguidores de participar en cualquier tipo de actividad política partidista –ya sea local, nacional o internacional– es un principio fundamental de la Fe bahá’í. Por consiguiente, el arresto de diez bahá’ís el 3 de enero, una semana después de las manifestaciones de la Ashura, y las alegaciones de que los bahá’ís estaban detrás de las recientes revueltas contra el gobierno han dejado muy sorprendida a la comunidad bahá’í. Resulta evidente que estas acusaciones fabricadas no parecen tener que ver tanto con la participación de algunos bahá’ís en las manifestaciones de la Ashura. Más bien, apuntan a un escenario urdido por las autoridades para justificar el establecimiento de mayores restricciones a las actividades la comunidad bahá’í. Esta no es sino la táctica más reciente dentro de la actual campaña sistemática de persecución que busca eliminar a la comunidad bahá’í como entidad viable en ese país.
Llamamos a los gobiernos y a las personas justas e imparciales en todo el mundo a que se unan a nosotros y eleven sus voces para protestar contra las flagrantes violaciones de derechos humanos en Irán, de las cuales el juicio de ayer constituye sólo el ejemplo más reciente.
Fuente: http://news.bahai.org/story/753
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