- Necesidad de cambio
- 13 June, 2009
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Por Varqa M.
3 de junio, 2009
Hoy en día, dondequiera que vayas, se oye hablar de cambio. Incluso había un cartel en una pequeña cafetería en la que se vendía sopa, que decía, “Establecimiento con gestión nueva”. Todo el mundo quiere cambiar. Uno cambia sus técnicas de gestión, otro trata de cambiarse a sí mismo; un político busca nuevos enfoques en su diplomacia y otros tratan de producir cambios positivos en su entorno. No importa quién o qué está cambiando, ni dónde se produce el cambio. La cuestión importante es que todo el mundo es consciente de la necesidad de adaptación.
Casi a diario, nos damos cuenta de los cambios de nuestro entorno. Vemos nuevas flores plantadas en algún lugar, de un edificio demolido, otro renovado en otro lugar. Si no hay cambios, nos enfrentamos a condiciones repetitivas y estáticas.
Me gustaría comentar algunos de los cambios que se han producido en la comunidad bahá’í de Irán en los últimos años. Estos cambios han ocurrido simultáneamente a otros movimientos en la estructura social de Irán y del resto del mundo.
Tal vez después de pasar por un período estático y de movimiento lento, empezamos a presenciar avances en algunas áreas. Una de estas áreas es la forma en que la comunidad busca sus “derechos”. Hace unos años, si expulsaban a un bahá’í de su puesto de trabajo, o se le prohibía la entrada a la universidad, la aceptaba como un evento normal. Sin embargo, con una mejor comprensión de nuestros derechos humanos básicos y con la potencia de las organizaciones internacionales que participan en la defensa de esos derechos, la comunidad bahá’í, junto con otros grupos de la sociedad, ha llegado a la conclusión de que cuando estos derechos fundamentales no se respetan, los intentos para alcanzarlos, pueden y deben hacerse.Los bahá’ís son parte de una comunidad activa y orgánica que reconoce la necesidad de un cambio. Junto con otros individuos, grupos y minorías, han intentado lograr sus merecidos derechos. En primer lugar, la comunidad ha tropezado con muchos obstáculos, como estar acostumbrada a no tener privilegios, la falta total de cooperación por parte de las autoridades que gobiernan el país, la falta del apoyo de otros grupos y minorías, etc. Sin embargo, los bahá’ís han ido superando los obstáculos que bloquean el camino y han empezado a allanar el camino a seguir.
Ahora que han pasado algunos años desde las primeras tentativas de lograr cambios constructivos, podemos ver que la comunidad está muy alerta respecto a sus derechos y a la necesidad de perseverar en obtenerlos. También podemos ver que nuestros compatriotas intelectuales se han dado cuenta de la opresión y las privaciones infligidas a la comunidad bahá’í iraní y están demostrando su simpatía y apoyo. Además, la comunidad bahá’í ha participado en la defensa de los derechos de otras minorías, grupos y personas que están luchando para obtener los mismos derechos que el resto de sus conciudadanos.
Sin embargo, como siempre, la comunidad baha’i se compromete a abstenerse de participar en la política y coopera plenamente con el gobierno islámico de Irán. La comunidad bahá’í está segura de que conseguirá obtener de sus derechos con la cooperación de los ciudadanos iraníes y el gobierno de Irán.
Todos los miembros de la comunidad bahá’í de Irán se consideran ciudadanos de Irán y obedecen las leyes que rigen el país. Sin embargo, están tratando de adquirir los mismos privilegios y derechos tal como se documenta en los artículos de la Constitución, que abarca a todos los residentes del país.
En el último año, ha habido un cambio en el enfoque de los iraníes en su lucha por obtener su libertad y sus derechos humanos. En lugar de quejarse y buscar excusas, se han dado cuenta de que las minorías deben combinar sus esfuerzos y tratar de ganar la libertad y los derechos civiles para todos los ciudadanos del país, en base al marco de las leyes que rigen el país y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que el gobierno de Irán ha firmado y se ha comprometido a respetar siguiendo sus directrices.
Tal vez, lo que se creía hasta ahora era que, a fin de obtener las libertades personales y sociales, los cambios tendrían que realizarse desde el gobierno. Sin embargo, la sociedad iraní se aproxima a una etapa de madurez, de manera que se está dando cuenta de que el gobierno y la nación deben trabajar juntos, que el enfrentamiento no llevará a la libertad ni al progreso de nuestro país.
Somos conscientes de la necesidad del cambio y reconocemos que todo en nuestro entorno se transforma. Este deseo de cambio puede ser un indicador de nuestro crecimiento y avance. Si comprendemos que no se producirá ningún cambio si no es a través de nuestros esfuerzos y nuestra diligencia, podemos dirigir el esfuerzo público para restablecer nuestros derechos dentro del marco limitado del entorno jurídico del país, de la misma manera que los estadounidenses negros lucharon por sus derechos civiles.
Tenemos que apartarnos de las sugerencias y planteamientos que nos dictan desde fuera de nuestra sociedad. Debemos saber que descansar en el sofá y mantener la radio cerca de nuestros oídos no producirá ninguna mejora. Debemos reconocer que sólo a través de nuestra conciencia, la deliberación cuidadosa y los esfuerzos prudentes podremos avanzar hacia un país libre y hermoso.[Fuente: http://www.negah30.info/index.php?option=com_content&task=view&id=1058&Itemid=24 ]
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