- Primer Foro Nacional sobre el Derecho a la Educación
- 19 May, 2009
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(Teherán - Defensores de los Derechos Humanos) A raíz de la diligente labor del Comité sobre el Derecho a la Educación para los bahá’ís, que opera bajo el auspicio de la Asociación de Activistas de Derechos Humanos en Irán, dos foros se realizaron simultáneamente en Teherán y Shiraz con los miembros de la comisión y varios invitados.
Este foro sin precedentes tuvo lugar hoy en Teherán. Las fotografías de los estudiantes presos desplegados en una pantalla puntualizó la importancia de esta reunión.
La reunión fue presidida por Niloufar Mehrabi, quien abrió la sesión con comentarios sobre el derecho a la educación y la importancia de su aplicación.
El primer orador, el Sr. Abolfazl Abedini, jefe de relaciones públicas de la Asociación, hizo un recuento de las actividades ejecutivas de la Asociación y las diferentes funciones de sus comités. Concretamente, mencionó la publicación de libros, boletines mensuales, talleres educativos, apoyo jurídico a las víctimas de la violación de los derechos humanos, y una presencia internacional y la presentación de informes sobre la cuestión de los derechos humanos como las principales actividades de la Asociación. Mencionó también la carga de los costes que se ha impuesto sobre la Asociación por sus actividades y señaló que la resistencia de la Asociación frente a esos gastos demuestra su determinación y compromiso con el cumplimiento de la ley.
El segundo orador, el Sr. Hessam Missaghi, miembro de la Comisión sobre el Derecho a la Educación para los bahá’ís, presentó su Comité, su historia, y su misión. Dijo que una de las misiones de la comisión es la consolidación de sus actividades referente a la privación de un gran número de Bahá’ís jóvenes, hombres y mujeres al derecho a la educación. El Sr. Missaghi dilucidó aún más la necesidad de unidad entre las distintas organizaciones estudiantiles, y señaló que el Comité al cual representa sirve como un puente entre los estudiantes cuyo derecho a la educación ha sido violado y las organizaciones de derechos humanos. Otra misión de la Comisión, continuó, es recoger estadísticas sobre los estudiantes que se encuentran actualmente privados de su derecho a la educación superior.
Sr. Missaghi, quien ha sido privado de la educación superior, pidió a otros activistas en el foro que continuaran escribiendo artículos sobre este tema para ayudar a la comisión con sus actividad de información y seguimiento.
El siguiente orador fue el Dr. Nemat Ahmadi, abogado y profesor universitario, quien recibió de la multitud una ovación de pie cuando subió al podio. El Dr. Ahmadí inició sus observaciones con una expresión de decepción como educador al saber que hay estudiantes que, sobre la base de su afiliación religiosa, se han visto privados de acceso a la educación. Continuó diciendo que tal curso de acción está en marcado contraste con la constitución iraní. Señaló que el artículo 9 del Código Civil iraní, establece claramente que los Pactos Internacionales a los que Irán está consignado deben respetarse. Señaló también el tercer capítulo de la Constitución, especialmente los artículos 15 a 43 que hacen referencia a los derechos y libertades individuales y consideran el derecho a la educación como universal. Relató su memoria como un estudiante que había participado en activismo importante, y como la universidad se consideraba como una entidad independiente, sus actividades nunca llevaron a su suspensión o violación de sus derechos como estudiante.
Citó una tradición islámica que afirma, “Buscad conocimiento desde la cuna hasta la tumba.” Él interpretaba esta declaración en el sentido de que cualquier persona que desee obtener una educación tiene derecho a hacerlo.
Señaló que aun cuando las autoridades que niegan el derecho a la educación creen que sus súbditos son “infieles”, según el Islam, no hay distinción entre “infieles por nacimiento” y “infieles por voluntad”. Como tal, las personas que nacen en familias que pueden ser considerados como “infieles” no pueden llevar la carga del pecado. Como ejemplo, señaló que si hubiéramos nacidos en un país diferente, bien podríamos ser seguidores de una religión diferente. Esto, dijo, no puede ser motivo para negarle a nadie su derecho a la educación.
Dr. ahmadí consideró esta cuestión muy simple en el marco de las creencias islámicas, y declaró que todo país tiene ciertas obligaciones con sus ciudadanos, que deben ser honradas. Este activista de derechos humanos cerró su discurso con la esperanza de un futuro en el que nadie se vería privado de la educación sobre la base de sus creencias. Su discurso despertó aplausos de la audiencia.
La presidenta, Sra. Mehrabi, invitó luego a Salman Sima, un estudiante activista de la Universidad de Azad, a subir al podio.
Al iniciar, Salman Sima expresó su asombro por el número de estudiantes a quienes se les ha negado su derecho a la educación sobre la base de sus creencias. En su opinión, la privación de la educación es equivalente a la ejecución o la negación de la vida. Este estudiante activista relató la evolución de la privación en la Universidad Azad durante los últimos seis años y dijo que muchos estudiantes habían sido suspendidos. También citó la Constitución y los pactos internacionales, y señaló que el derecho a la educación es inalienable. También señaló que la aprobación del proyecto de ley sobre la acción afirmativa, sobre la base de género es otro ejemplo de la privación de la educación. El orador concluyó su discurso afirmando: “El derecho a la educación para un estudiante es como el derecho a la vida de un ser humano.”
A continuación, Holaku Rahmanian, un estudiante privado de la educación sobre la base de su creencia en la Fe bahá’í, a pesar de su extraordinario rendimiento en el examen de ingreso nacional, fue invitado a hablar desde el podio. Recitó las cartas que contaban las dificultades para obtener la admisión en cualquier universidad, y tomó nota de los obstáculos que llevaron a su eventual denegación a la admisión. Afirmó que las autoridades le dijeron que su religión era la razón de esta negación.
El editor jefe de la Asociación, Behzad Mehrani, tomó el micrófono a petición de la presidenta. Comenzó su discurso señalando su sensación de alivio, a diferencia de décadas pasadas cuando se cuestionaba el derecho a la vida de los bahá’ís. El discurso se centra ahora en su derecho a la educación. Esta activista realizó un somero examen de la Declaración Universal de Derechos Humanos como una característica del mundo moderno. Presentó al hombre moderno como uno con sabiduría y libertad de elección, y al humano tradicional como alguien que está obligado por los costumbres. Señaló que en el mundo moderno, un ser humano es respetado únicamente sobre la base de ser humano. Concluyó afirmando que ningún poder debería tener el licencia para denegar a nadie el derecho a la educación.
El siguiente orador fue Saghar Miri, un estudiante que fue privado de la educación. Pasó revista a los antecedentes históricos de la negación de la educación para los bahá’ís después de la Revolución Islámica, y luego revisó los acontecimientos de 2007 que dio lugar a unos ingresos de estudiantes Bahá’ís. Como uno de estos estudiantes había sido admitido en el programa de Licenciatura en Traducción de Inglés, en la Universidad de Shahr-e-Noor. Sin embargo, tres meses después de la matrícula, se le negó el derecho a continuar su educación. Expresó su agradecimiento a la asociación por sus esfuerzos para reclamar el derecho a la educación.
El siguiente orador fue el Sr. Towfigh, profesor universitario, quien rechazó la idea de que cualquier persona tenga sus derechos civiles en peligro sobre la base de su afiliación con una filosofía o una religión no reconocida. Pasó revista a los artículos de la ley que apoyan sus declaraciones. También señaló que incluso dentro de la jurisprudencia islámica el derecho a la educación se considera parte inalienable, y el acto de silenciamiento de la creencia constituye en sí privación de la educación. Expresó la necesidad de revisar las actuales políticas y procedimientos para las oficinas de admisión que llevan a la privación de la educación de los estudiantes, ya que están en contra de la Constitución.
El último orador del foro fue Khodai Mehdi, un estudiante activista a cargo de la División de Asuntos Estudiantiles de la Asociación. Recitó la declaración de clausura de la Asociación, y concluyó diciendo: “Esperamos que este foro abrirá la puerta para futuros foros, así como a la expansión de la atención a la defensa de los derechos humanos de todos los ciudadanos iraníes.”
Mehdi Khodai continuó, “La Asociación de Activistas de Derechos Humanos en Irán expresa su grave preocupación con respecto a las autoridades, y el hecho de inventar leyes y políticas que son contrarias a la Constitución y pactos internacionales a los que la República Islámica es signataria. La Asociación tiene la esperanza de que tales instancias de violación de los derechos humanos cesarán en el futuro, y que todos los grupos y etnias podrán disfrutar de todos sus inalienables derechos humanos”.
Al concluir el foro, se distribuyó entre el público un libro titulado “Introducción a la Eliminación de Todo Tipo de Discriminación contra la Mujer”.
[Fuente: http://hra-iran.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1006:e465&catid=160:6954&Itemid=376]
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