- “Primero somos iraníes, después bahá’ís”
- 7 April, 2009
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Lo que sigue es la traducción de una entrevista de la radio Zamaaneh a Elnaz Ahmadi, una bahá’í que se vio obligada a salir de Irán por su religión.
Primero soy iraní, después Bahá’í
Me gustaría contarles mi historia. Soy una bahá’í de 24 años y vivo en Estados Unidos. He vivido aquí nueve años.
Como quería seguir con mis estudios, toda mi familia se vio obligada a salir de Irán. Por su avanzada edad, a mis padres les costó bastante adaptarse a Estados Unidos (al contrario que las generaciones más jóvenes que migramos y nos establecemos aquí). Sin embargo, vinieron y aceptaron con entusiasmo todas las dificultades para que pudiéramos seguir estudiando, entrar en la universidad y ser alguien.
Teníamos problemas en Irán. Por ejemplo, como me gustaba leer y recitar en clase, llevaba un chador y recitaba el Corán ante toda la escuela. Pero no participaba en las oraciones de congregación y algunos de mis amigos empezaron a preguntarse por qué me negaba a participar en las sesiones de oraciones. Me preguntaban constantemente: “¿Por qué no participas con nosotros en las oraciones de congregación?” y yo evitaba contestar. Un día, uno de ellos insistió mucho y me lo preguntó en el nombre de su hermano martirizado, así que conteste: “Porque soy bahá’í”.
Durante la siguiente clase, ese mismo día, los directores de la escuela vinieron y anunciaron que me había expulsado de la escuela. Preguntaron: “¿Por qué has enseñado tu religión?”. Me amonestaron con severidad y me dijeron que no se me permitía tocar el Corán nunca más. Sin embargo, al final me dejaron quedarme.
Decidimos que ya era hora de salir de Irán. En aquél entonces yo tenía 14 años y mi hermano 17. Primero fuimos a Turquía y luego a Estados Unidos. Ahora, tanto mi hermano como yo estamos en nuestro último año en la universidad. Esperamos poder terminar nuestros estudios para que, si Dios quiere y si tenemos la oportunidad, podamos volver y trabajar por el mejoramiento de nuestra nación. Porque al fin y al cabo, primero somos iraníes y después bahá’ís.
Por otro lado, acabamos de recibir la noticia de que mi prima materna fue arrestada la semana pasada y sigue detenida. Su crimen es ser bahá’í y que ha estado llevando actividades religiosas. Se le acusa de haber reunido a un grupo de niños y haberles enseñado religión.
Pero no creo que haya tomado contacto con ningún niño a parte de los de la comunidad bahá’í, ya que sabemos que enseñar la fe en Irán no es sabio. Seguramente todos los niños de sus clases eran bahá’ís y les estaba enseñando cómo esparcir la paz de un rincón del mundo a toda la tierra.
¿Por qué iban a encarcelar a mi prima de 26 años junto a varios jóvenes bahá’ís más, mientras su familia y su marido no saben dónde está ni en qué condiciones? Y sólo Dios sabe cuándo la dejarán en libertad, o si la dejarán libre algún día. Si expedirán un veredicto para su caso, o si expiden algún veredicto.
Mi corazón se llena de angustia con cada una de las historias que oímos una y otra vez; ¡y sólo Dios sabe cuánto más durarán!
[Fuente: http://www.zamaaneh.com/humanr/2009/03/post_70.html.]
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- María Guadalupe | 20 June, 2010 - 07:01
Pienso en la Comunidad Bahai, de Irán, deseo tener noticias favorables de su liberación, y aun los encuentro como antorchas en la obscuridad , que hacen revertir sus lágrimas en brisas de enseñanza en su esplendor.
El crecimiento espiritual de la humanidad se fortalece con las almas elegidas, para contrastar el odio y la maldad
